Afrontando el Diagnóstico de Diabetes

Afrontando el Diagnóstico de Diabetes

El diagnóstico de Diabetes es uno de los más frecuentemente escuchados por pacientes adultos a quienes se diagnostica una enfermedad crónica.      
Siendo una enfermedad sumamente común, también es muy temida por las consecuencias a corto y largo plazo con que se asocia, pero también por los cambios al estilo de vida y las restricciones dietéticas. 

Ante un diagnóstico tan temido y la mayoría de las veces inesperado, se suele reaccionar con temor, ansiedad o depresión, estados que de por sí, acompañarán a muchos pacientes el resto de su vida.  Y no es para menos, si se considera la asociación causal de la Diabetes y ceguera, amputaciones, insuficiencia renal crónica, cardiopatía isquemica, etc.  

Algunos estudios indican que  casi todos los pacientes con diagnóstico reciente de diabetes presentan una respuesta emotiva intensa caracterizada por depresión y que más del 30% de los pacientes diabéticos sufren durante su vida de cuadros depresivos.

Otra de las formas comunes de reaccionar ante el diagnóstico es con el mecanismo de defensa de “negación” de la enfermedad.
Este tipo de respuestas emocionales al diagnóstico de diabetes son muy comunes y los pacientes pueden presentar más de una.
El proceso de aceptación, concluiría cuando el paciente es conciente plenamente de que adolece de una patología que merece atención y cuidados. 

Lamentablemente, con frecuencia el proceso se concluye de forma muy lenta; o bien, no se concluye nunca.
La falta de aceptación de una enfermedad conduce a que no se tomen las medidas necesarias para su adecuado control y tratamiento.  En ocasiones, incluso se pueden adoptar conductas autolesivas, por la forma de comer, beber o fumar.

Una de las razones para no aceptar la enfermedad es que se suele asociar la aceptación de la misma, como una aceptación de la derrota; o bien, se cree que ello abre la puerta para más enfermedades.  En todo caso el paciente actúa como si al negar la enfermedad, esta no existiera.

Lo cierto, es que la diabetes existe, que es una enfermedad delicada y que lamentablemente un porcentaje alto de la población la padecerá.  Ningún diagnóstico de una enfermedad crónica es fácil, tampoco lo es el de diabetes pero hay una serie de recomendaciones que pueden hacer más fácil aceptar la enfermedad:

·         Ante un diagnóstico presumible de diabetes, deben hacerse todos los estudios necesarios para confirmarla antes que cualquier intervención.

·         Cualquier duda debe plantearse al médico hasta que quede completamente despejada en su totalidad.

·         Reconocer que no se esta solo.  A nivel mundial existen millones de personas con el mismo diagnóstico, es más, en nuestro círculo de personas conocidas de cada 6-7 adultos uno es diabético.

·         La diabetes tiene tratamiento para mantenerse controlada y por medio de ello se evitan las complicaciones.

·         Aceptar que la diabetes no se cura y  no permitir el engaño de curas milagrosas que a la larga provocan frustración  y desanimo.

·         Iniciar el medicamento que indique el médico en la forma y horarios adecuados, buscando formar rápidamente un buen hábito.

·         Es importante dejar por un lado el mito de que solo la comida dulce o grasosa es apetecible.  Muchas comidas son deliciosas sin tener grasa o azúcar.

·         No es cierto que todo paciente evolucionará a daño renal, ocular o de pies.  El daño se relaciona directamente con el descontrol del azúcar, se mantienen niveles adecuados de glucosa en sangre y grasas el daño a distintos órganos se puede prevenir.

·         Buscar un grupo de personas diabéticas que le sirva de grupo de apoyo para luchar por las metas del control de su enfermedad.

 

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