Diabetes Mellitus
Se llama Diabetes Mellitus a un grupo de trastornos que tienen la característica común de provocar un deterioro en la función de la insulina y de este modo alterar el metabolismo o utilización de los carbohidratos, las grasas y las proteínas.
Existen más de 11 trastornos genéticos que alteran la estructura de la insulina o su receptor, lo que condiciona que, aún teniendo niveles elevados de la misma esta no realice sus funciones, de las cuales la principal es la entrada de Glucosa a las células para poder ser utilizada como fuente de energía.
Todos los trastornos que pueden alterar de este modo la función de la insulina se agrupan en cuatro categorías: la Diabetes tipo 1, la Diabetes tipo 2, la Diabetes Gestacional y la Diabetes secundaria. La Diabetes tipo 1 se presenta durante la niñez y se considera que es un trastorno de origen autoinmune el que destruye las celulas B del páncreas, provocando cese totalmente la producción endógena de insulina y necesitando que esta sea aportada de modo exógeno.
La Diabetes tipo II, es la más frecuente, afectando a cerca de 80% de los pacientes diabéticos, su inicio suele ser después de los 35 años de edad y su ocurrencia tiene un fuerte componente genético.
La Diabetes gestacional es la que inicia durante el embarazo, generalmente durante el segundo semestre y cede al resolverse el mismo, aunque la mayor parte de estas mujeres un tiempo después desarrollarán Diabetes tipo 2 y deberán seguir tratamiento como tal.
La Diabetes secundaria es la que se presenta luego de diversos sucesos que evitan la producción de insulina por parte del páncreas, por ejemplo una cirugía con resección del páncreas por trauma o pancreatitis a repetición. El paciente tiene en este caso que recibir tratamiento con insulina exógena.
La diabetes tipo 2, es entonces la más frecuente, que se presenta generalmente en pacientes mayores de 35 años, tiene un fuerte componente hereditario y su presentación también se relaciona directamente con factores de riesgo adquiridos como la obesidad.
El mecanismo esencial de producción de la Diabetes tipo 2, no es la falta de insulina, sino mas bien la falta de acción de la insulina circulante, aunque los niveles sean de hecho, muchas veces elevados. Es decir, que en la Diabetes tipo 1 tenemos falta absoluta de insulina, mientras que en la tipo 2 tenemos niveles normales o generalmente elevados, pero que no son capaces de interactuar con el receptor celular de la misma y desencadenar la entrada de glucosa al interior de la célula.
Esta falla de la entrada de la glucosa al interior de las células, provoca que los niveles circulantes de la misma sean progresivamente elevados. Cuando la glucemia alcanza un valor limite de 180 mg/dl. el riñon que normalmente no permite la salida de glucosa comienza a excretar gran cantidad de glucosa y agua hacia la orina. Esta es la explicación de los síntomas de poliuria, polidipsia (sed intensa), que son característicos de la Diabetes.
Mientras el paciente más orina, desarrolla un cuadro de Deshidratación hidroelectrolítica, que concentrará la glucosa total circulante, aumentando sus niveles. Esto a su vez provoca mas poliuria y se establece de esta modo un circulo vicioso de retroalimentación positiva en que la progresiva deshidratación aumenta los niveles de glucosa y esto aumenta la deshidratación.
Si este proceso no se frena con las medidas terapéuticas adecuadas la concentración de glucosa en sangre puede llegar a niveles tan altos como 800 mg/dl o mayores, lo que conduce a deshidratación de las células del cuerpo, pero principalmente de las neuronas del Sistema Nervioso Central.
El Cerebro es un órgano muy delicado y sensible a las concentraciones de Glucosa y electrolitos, por lo que los signos de dichos desordenes tienden a dar inicialmente síntomas neurológicos, con alteraciones progresivas en el estado de conciencia, hasta caer el paciente en estado de Coma.
De no presentar el paciente un cuadro semejante porque la acción de la poca insulina que le queda le permite mantener la glucosa elevada pero no a esos niveles críticos, entonces dichos niveles participaran en el daño progresivo de diferentes órganos del cuerpo por dos mecanismos: unión de la glucosa a diversas proteínas del cuerpo, deteriorando los tejidos o bien, una intensa aceleración del proceso de aterosclerosis en los vasos sanguíneos de todo el cuerpo, disminuyendo el aporte de nutrientes, oxigeno y defensas provocando su disfunción y daño irreversible. Tal es el caso del riñón y de los pies del paciente diabético.
La proporción en que la Diabetes contribuye al deterioro de la calidad de vida de la humanidad es inconmensurable, baste decir que es la primera causa de ceguera a nivel mundial, la primera causa de amputaciones de origen no traumático, la primera causa por la que pacientes llegan a Insuficiencia renal crónica y depender de maquinas de diálisis y la primera causa de dolores neuropáticos crónicos.
Si a esto agregamos que la Diabetes es uno de los principales factores de aceleración de la aterogénesis conduciendo a Infartos de Miocardio, eventos vasculares cerebrales u obstrucción periférica arterial, concluimos que la Diabetes Mellitus es hoy día la enfermedad asociada a más mortalidad y morbilidad a nivel mundial.
Una enfermedad rara con estas características no sería alarmante, pero la Diabetes Mellitus tiene una incidencia de 10 al 19% en diversas poblaciones mundiales, además todos los estudios de prevalencia coinciden en que estos porcentajes van progresivamente en aumento.
Siendo pues, la Diabetes una de las enfermedades más devastadoras del siglo presente, la lucha contra su presentación y sobre todo contra sus complicaciones debe ser lo más agresiva posible y basarse en un enfoque multidisciplinario.
Antiguamente se recomendaba que al momento del diagnóstico el paciente iniciara dieta y ejercicio por varios meses para lograr una disminución significativa de peso y control glucemico, al no mejorar se decidía cual medicamento utilizar.
A raíz de los estudios recientes, principalmente el UKPDS y de la mayor comprensión de la fisiopatología de la Diabetes tipo 2, el consenso de la American Diabetes Association y la European Association for study or Diabetes (2008), reafirmado en Enero de 2011, se recomienda como primera elección de tratamiento en todo paciente con Diabetes tipo 2 el uso de Metformina (FEXIMET), la cual debe iniciarse desde el momento mismo del diagnóstico,
Si luego de dosis máximas de Metformina (FEXIMET), aun no se han logrado los objetivos terapéuticos que deben son la normalización de los niveles de glicemia y triglicéridos, entonces se deberá considerar adicionar otro medicamento como Glimepirida (EFINEX) o Pioglitazona (MONDAR).
Ante un problema de tales dimensiones es indispensable que personas con factores de riesgo, pacientes, médicos generales y especialistas pongamos todo nuestro empeño en aprender los más posible de la enfermedad y transmitamos dicho conocimiento para juntos reducir el impacto de esta terrible enfermedad, que no solo devasta cuerpos, sino sueños, es decir vidas.


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