El dolor
DOLOR
El dolor se define como “una experiencia sensorial y emocional desagradable asociada a daño tisular o que se expresa en términos de dicho daño”.
Dicho de otra forma el dolor es una sensación sumamente desagradable que se produce cuando algo daña nuestro cuerpo, o bien cuando se tiene la sensación de que se esta sufriendo un daño.
Una característica esencial del dolor es que nos obliga a buscar alivio.
El dolor es la causa de consulta más frecuente en todo el mundo. De hecho, casi todas las enfermedades que producen síntomas, producen dolor y todos hemos experimentado dolor en el transcurso de nuestra vida.
El dolor no necesariamente debe considerarse como algo malo. El dolor es un sistema de alarma del cuerpo para que se proteja de aquello que le provoca daño, de lo contrario una enfermedad o lesión de órganos podría avanzar silenciosamente hasta provocar daño irreversible o muerte. Sin embargo en individuos sanos una lesión tan pequeña como la punción por una espina provoca inmediatamente retirarse del agente que provoca daño.
A pesar de que el dolor es un proceso normal y tiene una función de alerta y protectora, benéfica para la supervivencia, en determinadas circunstancias:
· Puede persistir aun habiéndose retirado el daño
· Puede ser demasiado intenso para un daño leve
· Puede haber dolor sin daño
· Puede haber dolor a pesar de ya estar en tratamiento el proceso que lo produjo
En todos estos casos, el factor denominador común es que el dolor persiste sin haber perdido su función de alarma o protectora. Bajo estas circunstancias podemos considerar al dolor no solo como un síntoma, sino como la enfermedad en si misma.
Siempre hay que buscar la causa de base o enfermedad que provocó el dolor para tratamiento definitivo, pero es indispensable para el médico y el paciente poner atención en el alivio del dolor.
A pesar de ser el síntoma más frecuente, como hemos dicho, el dolor es un síntoma, es decir que el paciente lo siente y no existe una forma de que el médico pueda medirlo objetivamente. Por eso es necesario que el paciente que experimenta el dolor sea totalmente claro y honesto al momento de expresar su dolor.
Expresar el dolor de forma muy superficial o por el contrario, muy exagerada conduce inexorablemente a un mal manejo del dolor.
Al buscar ayuda para un dolor debe describirse con el mayor detalle posible: la intensidad del dolor, ubicación, sitio de inicio, irradiación, “se siente como…”, síntomas asociados, etc. Esto permitirá al medico encontrar la causa y el tratamiento ideal para aliviarnos.
Los dolores crónicos son un problema muy complejo para el médico. Con mucha frecuencia se escuchan frases por parte del paciente en relación a que su dolor no tiene solución. Los estudios dicen todo lo contrario, prácticamente todos los dolores tienen tratamiento, solo se tiene que encontrar la terapia correcta. Le corresponde a tu medico decidirla o referir con un especialista, pero créelo “todo dolor tiene tratamiento”.



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